Fachada de vidrio y policarbonato: una combinación ganadora

Fachada de vidrio

La fachada de vidrio parece ser la competidora natural del policarbonato, debido a que ambas permiten aprovechar al máximo la luz solar para iluminación. Sin embargo, la fachada de vidrio es muchísimo más frágil que la de policarbonato y precisa de algún sistema añadido para dotar de privacidad a los ocupantes del edificio. Además, la fachada de vidrio es más pesada y no permite diseñar paños tan grandes como los empleados en las fachadas de policarbonato.

La característica estrella de la fachada de vidrio es la transparencia total que se puede lograr con el vidrio, aunque materiales como el policarbonato Compacto de Danpal® ofrecen ya características muy similares. Quizás se deba a la fuerza de la costumbre o tal vez sea el deseo de seguir utilizando el vidrio como material casi “noble”.  El caso es que actualmente se siguen diseñando fachadas de vidrio, aunque en muchos casos se está optando ya por una combinación de vidrio y policarbonato celular en lugar de fachadas de vidrio únicamente.

Fachada de vidrio En esta nueva combinación, el policarbonato celular se dispone casi siempre de manera similar, con el vidrio en la parte baja de la fachada y el policarbonato celular como fondo que resalta los paños de la fachada de vidrio durante el día y que se convierte en un cubo de luz durante la noche, cuando la fachada de vidrio se oscurece.

La fachada de vidrio también puede colaborar en el aislamiento general del edificio, a base de aumentar el grosor (y, como consecuencia, el peso), mientras en las zonas diseñadas con policarbonato el aumento de peso es mínimo al aumentar el grosor para aislar más eficientemente el edificio.

La fachada de vidrio combinado con policarbonato tiene ante sí un gran futuro gracias a las características de eficiencia energética y facilidad de montaje del policarbonato celular, aunque cada vez los paños ejecutados en vidrio verán reducida su extensión. Lo previsible es que, al final, la fachada de vidrio se limite a una zona meramente testimonial en el conjunto de la envolvente, y sirva para ofrecer un contraste a los paneles de policarbonato celular de diversos colores que proporcionarán el aislamiento y la iluminación necesarios en el interior de los edificios, además de convertirse en el material esencial de diseño de la envolvente del edificio.